Las escuelas o corrientes de Relaciones Públicas: Norteamericana, Europea y Latinoamericana.

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El Dr. Román Pérez Senac, uno de los máximos exponentes de la conocida por algunos “Escuela Latinoamericana de las RR.PP”., expresaba: “El estudioso peruano Francisco Flores Bao, en el año 1987 señalaba la existencia de tres escuelas de la especialidad, manifestando que mientras para la Escuela Norteamericana, las Relaciones Públicas tienen como objetivo principal el cuidado de la imagen de la institución, así como la defensa del sistema social, económico y político capitalista; para la Escuela Europea de Relaciones Públicas, esta técnica psicológica debe orientarse al establecimiento de solidaridad y confianza entre una institución y los grupos sociales que la constituyen o se relacionan con ella. En tanto que las Relaciones Públicas Latinoamericanas, en un primer momento respondieron al influjo de la corriente pragmática y comenzaron a ejercer en la empresa y a profesar en la práctica las Relaciones Públicas Norteamericanas, pero a partir de la década del 60, los relacionistas de América Latina comenzaron a dar testimonio de su preocupación por estudiar los factores propios en lo económico, en lo social y en lo político”.

Sigue comentando el profesor Senac, que “el profesor argentino Pereira Parodi planteaba que la Escuela Latinoamericana se fundamenta en el interés de la comunidad y responde a una peculiar realidad histórica y regional, abarcando aspectos medulares de su particular realidad que inciden en el ejercicio profesional”.[1]

Confirmándose en estas primeras aproximaciones cómo los contextos sociales, políticos y económicos influencian la práctica de Relaciones Públicas.

En los últimos años, algunos tratadistas latinoamericanos han insistido en que en el caso particular de Latinoamérica no se puede hablar de la existencia de una “escuela” sino de diversos autores con diferentes matices, lo que la hace más una “corriente” que una “escuela”, en el sentido homogéneo de su concreción tanto teórica como práctica. Aunque no se desdeña “la existencia de aportes latinoamericanos que significan una búsqueda de un camino contextual válido para el continente y así también una ruta que independice su accionar como disciplina con parámetros claros para evaluar en la perspectiva estratégica de las organizaciones”[2].

Sobre todo esto aclara profusamente otro de los imprescindibles en Latinoamérica, el Máster Abel Héctor Bonaro:

“El peruano Francisco FLORES BAO, al publicar su libro: “Relaciones Públicas: Ciencia de la Integración Humana” planteó que existe una Escuela Latinoamericana de Relaciones Públicas.

Esta posición fue tomada al pie por el cordobés Julio César PEREIRA PARODI, quien en su libro: “RELACIONES PUBLICAS EN EL MUNDO ACTUAL”, desde una visión teórica sostiene y acrecienta tal aseveración.

Sin embargo, revisando la bibliografía, los documentos producidos en importantes eventos, habiendo recorrido países latinoamericanos en 27 viajes y estudiado diversos países del Continente rechazo tal expresión porque no se ajusta a la realidad y deforma su contenido.

En mi disertación en el 6° Congreso Internacional de Relaciones Públicas-en Buenos Aires, en septiembre de 2006, expliqué que NO HUBO UNA ESCUELA DE RELACIONES PÚBLICAS. Lo que hubo son diversos autores con diferentes matices, por lo que no se puede englobar a toda Latinoamérica y el Caribe por cuanto se cae en un desconocimiento jurisdiccional.

Si tomamos a la CONFIARP-Confederación Interamericana de Relaciones Públicas en sus 48 años de vida como la mayor organización continental, sus 26° Congresos Interamericanos de Relaciones Públicas, y 6 Foros Internacionales CONFIARP/CIESURP, lo que permite ver es que existe una Corriente Latinoamericana de Relaciones Públicas (que no es lo mismo), que parte de una Pedagogía Constructivista, pero que no puede considerarse una Escuela porque no parte de un pensamiento único”[3].

Independientemente de ello creemos que la ruta para la consideración, en un tiempo no lejano, de la existencia de una Escuela Latinoamericana de Relaciones Públicas, tanto teórica como práctica, no sólo está marcada sino que cada vez da pasos más firmes. Al tiempo de que reafirmamos la existencia de claros indicios de que la actividad relacionística latinoamericana muestra un perfil hacia lo social y humanístico con equidad, ponderando la participación de CONFIARP, ALARP y CIESURP en este empeño.

En tanto lo que también se corrobora, es que la Escuela Norteamericana se perpetúa como centro de la mayor producción científica en la disciplina, y se sigue considerando a la escuela de College Park, sede de la Universidad de Maryland, como otra de las escuelas teóricas de las Relaciones Públicas, surgida de la obra investigadora de James Grunig y constituida por él, algunos de sus colegas y discípulos.

De igual forma, se concuerda con la existencia de la llamada “Escuela de París” fundada por Lucien Matrat, que nace de la doctrina europea de las Relaciones Públicas, y que tiene tres bases fundamentales: los fundamentos antropológicos de las Relaciones Públicas, la dimensión empresarial y el concepto de confianza como su elemento central. Aun cuando se afirma que lastimosamente esta ha estado permanentemente eclipsada por los autores estadounidenses.

Jacquie L´Etang, profesora de la Universidad escocesa de Stirling, comenta en su texto Relaciones públicas. Conceptos, práctica y crítica, que el relevo francés ha sido tomado en el mundo anglosajón por Jacquie L´Etang, Magda Pieczka, David Mckie, representantes máximos de la “escuela de pensamiento crítico” de las relaciones públicas, que intenta cumplir con la misión de ir más allá de los postulados del paradigma dominante basado en las nociones de simetría y de excelencia  abanderadas por Grunig, su mujer y sus hijos (académicos)”[4].

James E. Grunig, quien por cierto, ha sido señalado como el padre teórico contemporáneo de la disciplina, y el referente absoluto del paradigma que ha primado en el escenario teórico durante las últimas décadas.

Todo lo que ha provocado, a decir del Dr. Xifra, que “el progreso y perfeccionamiento de las Relaciones Públicas como ciencia haya sido también una cuestión casi exclusivamente norteamericana, en directa relación con la propia problemática de la dirección y gestión corporativa de las empresas estadounidenses y en función de esos mismos intereses, con todo lo que este hecho ha podido suponer en la orientación paradigmática y teórico-metodológica de la disciplina científica de las Relaciones Públicas”[5].

El hecho cierto, a nuestro juicio, es que cada una de estas corrientes de pensamiento le han tributado, y le siguen “aportando” y “apostando” a esta noble e incomprendida profesión y disciplina de las Relaciones Públicas.

 

[1] Barquero Cabrero, José Daniel y Román Pérez Senac (2002). Relaciones Públicas. Evolución histórica y cronológica de la ciencia de las Relaciones Públicas y la comunicación en Hispanoamérica. Segunda Edición. Consejo Superior Europeo de Doctores Honoris Causa. Edición de CSEDOHC. págs. 394-395

[2] Ayala Soliz, Mónica (2012) Relaciones Públicas y su concreción teórica y funcional como disciplina independiente – análisis del ámbito latinoamericano. Disponible en: http://www.grupodircom.com/archivos/relaciones_publicas_en_latinoamerica_monica_ayala_soliz.pdf

[3] Bonaro, Abel Héctor. (2009) CONFIARP: desde México cumpliendo 50 años en la construcción de la Corriente Latinoamericana de Relaciones Públicas. En Memorias del III Simposio Internacional de Relaciones Públicas “La dimensión social de las Relaciones Públicas en tiempos de crisis”. Acapulco, 2009.

[4] L’Etang, Jacquie (2009) Relaciones públicas. Conceptos, práctica y crítica. Edición y prólogo Jordi Xifra Triadú. Editorial UOC. Barcelona. Disponible en: https://books.google.com.mx/books?id=iD9PG2wG3CkC&pg=PA10&lpg=PA10&dq=escuelas+de+pensamiento+en+relaciones+p%C3%BAblicas&source=bl&ots=xbkc4gF_kC&sig=0bGAo4wf1QisPr23e9olEzCaY_E&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwi1yfq_huLJAhUD8CYKHS70D8wQ6AEIIjAB#v=onepage&q=escuelas%20de%20pensamiento%20en%20relaciones%20p%C3%BAblicas&f=false

[5] Xifra Triadú, Xifra (2007) Las Relaciones Públicas: ¿Ciencia norteamericana? ¿Ciencia occidental? ¿Ciencia universal? En Sphera Pública, núm. 7, Universidad Católica San Antonio de Murcia, Murcia, España. pp. 29-44. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29720421003

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